Acabo de ver el desenlace de Lost y, sinceramente, he de reconocer que ha sido un final digno a lo que ha sido la serie durante seis años: una inmensa tomadura de pelo. Pero una tomadura de pelo de tal calidad que por unos momentos creemos que hasta es bueno. Pero no lo es. No resuelve prácticamente ninguna duda, solo la principal y lo hace en forma de una epifanía que huele a religión que asusta. ¿Es un buen final? A mi me ha gustado porque demuestra que la solución mas simple siempre es la mejor. Posiblemente la mayoría estarán decepcionados pero deben pensar una cosa, la historia es propiedad de quien la idea, no de quien la disfruta. Aunque Lost es una serie abierta (en ocasiones de manera surrealista) hay que reconocer que los creadores han cerrado la historia como solo los grandes autores saben crearla: matando a su propio monstruo. Lost fue un monstruo demasiado grande, demasiado imposible y este final, en el fondo nos reconcilia con la simplicidad de lo que debería haber sido.
De acuerdo, no se ha explicado nada de lo que sucede en la isla ni por que. Pero tampoco importa demasiado. Estoy seguro que en el futuro habrán extras de DVD, películas o spin-off que nos explicarán lo que realmente sucede en la isla: pagando claro.
Lost es un negocio, que nadie lo olvide.

2 comentarios:
ah! yo me quede dormida para variar, imaginando mi propio final.
Estoy totalmente de acuerdo.
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