viernes, 28 de diciembre de 2007

Me llamo Earl


Me encanta esta serie... si no la habéis visto resultaría bastante contradictorio resumirla en una frase, pero voy a ello: trata de un delincuente que intenta arreglar todo cuanto ha hecho de malo en su vida. No puedo evitar sonreír cada vez que Earl comienza a narrar con voz en off sobre todo cuanto sucede a su alrededor, esta nueva dimensión de la realidad (igual que cuando Homer Simpson reflexiona e inmediatamente hace lo contrario a lo que piensa) hace que los personajes, aunque de una sola -y bastante básica- dimensión, se multipliquen y consigamos empatizar con algunos de sus pensamientos. Interesante porque "Me llamo Earl" funciona en varias dimensiones, incluso en la mas moralizante, nos ofrece un punto de vista de nuestra "sociedad del bienestar" desde un punto de vista agridulce e irónico. ¿El resumen? Es imposible verla sin una media sonrisa colgada en los labios, no busca la risa fácil (tampoco es una sitcom al uso) simplemente provoca una sensación de bienestar y buen rollo que dura horas y horas. Quien no la haya visto solamente una cosa, merece perder unas horas de sueño para verla. Los textos son magníficos, la critica es surrealismo en su estado mas puro, los actores están en estado de gracia. Y sobretodo... Earl. Yo de mayor me pido ser Earl... siempre me han gustado los perdedores que se sienten ganadores.

"Me llamo Earl" lo emiten en La Sexta la madrugada de los Lunes.

sábado, 15 de diciembre de 2007

El fin de "Deadwood"



Hay series que te hacen olvidar que estas viendo productos fabricados exclusivamente para la televisión. "Deadwood" es el mejor ejemplo del éxito y del fracaso de este tipo de arriesgadas empresas. La serie, concebida por el director de cine Walter Hill es de esas maravillas que te enganchan al sillón de tu casa, concebida como un grandioso fresco sobre el oeste americano que (al igual que otras series corales como "Los soprano") nos retratan todos los colores del espectro de la condición humana con la excusa de una simple serie de televisión. Un solo capitulo de "Deadwood" tiene mas valor que la mayoría de las películas que se estrenan en el cine, no obstante, este éxito artístico se torna en fracaso económico. "Deadwood" no es rentable, cuesta muchisimo mas de lo que ingresa y, lógicamente, en la economía de cualquier empresa esta formula es mas que cuestionable y totalmente insostenible. Después de tres años de un rotundo éxito tanto de critica como de publico, "Deadwood" ha sido cancelada. Demasiado cara.

Honestidad y pureza


Esta mañana, mientras desayunaba acompañando el de unas galletas he encendido el televisor encendido (manías de vivir solo, no puedo desayuanar solo) cuando estaba comenzando en A3 un capítulo de "Los hombres de Harrelson" que siempre me venía a la cabeza, como aquel de "Starsky y Hutch" en que Starsky quedaba ciego, es una táctica habitual de los guionistas cuando pierden ideas y deben recurrir al cajón de cosas que siempre funcionan. A McGyver, a Magnum, incluso a M.A. siempre les han pegado un tiro en algún capitulo. Que peligroso es ser protagonista de una serie de televisión americana. En este capítulo al bueno de Harrelson le roza una bala en la cabeza y pronto comienza a tener secuelas (ve borroso y le duele la cabeza) pero sigue haciendo ver que nada sucede por miedo a ser retirado del trabajo. En un momento, uno de sus subordinados mira la herida y le comenta "ha tenido suerte teniente", a lo que Harrelson contesta: "no, he tenida una vida honesta y pensamientos puros". Nunca hasta hoy había asociado la suerte a la honestidad y la pureza. De ser así yo tendría la peor suerte del mundo. Harrelson es un tipo de los que ya no quedan.